viernes, abril 25, 2008

Desahogo al máximo

Como ya la mayoría sabe. Estoy en cuarto año medio; estudiando administración de empresa, a poco tiempo de salir del colegio, pero esto ya me tiene cansada, si, sé que esto no es nada, pero el hecho de aguantar a un viejo, que te hace clases casi toda la semana, de dos módulos (contabilidad básica y comercial tributaria), que son demasiado importantes y que no es profesor, que es sólo un contador y es por esto, que no sabe explicar, y que a veces sus clases son insoportables, porque siempre el curso discute con él, porque no sabe explicar la materia, porque hace pruebas que ni él entiende, porque hace cuestionarios para mantenernos ocupados, porque dice que paso una mataría, cuando nunca la ha pasado, por esto y más es que estos dos módulos, me cargan, los detesto, son casi lo peor que me ha pasado y más encima me estresan, me quitan el buen humor y como si fuera poco, tengo que aguantarme y tragarme toda la rabia, ya que este “profesor” nos amenaza diciéndonos que el que le cae mal lo dejará repitiendo y yo esforzándome, para sacarme buenas notas y tratando de entender los malditos formularios 29, 4415, 3230, 32, etc...

ESO ERA EN EL AMBITO DEL ESTUDIO, AHORA VIENE EL AMBITO PERSONAL:

No entiendo, como diablos te puedes recuperar tan pronto, después de haberme sido infiel con tu ex, después de haberme prometido el cielo, la tierra, las estrellas, el sol, de haberme jurado amor eterno, de haberme dicho te amo, de haberme escrito cosas preciosas; ahora resulta que ya tienes novia, que te “casaste simbólicamente” que ella es todo para ti, le dices lo mismo que hace algún tiempo atrás me dijiste a mi... ¿Y yo? Yo aquí contando los malditos días desde que terminaste conmigo, leyendo todo lo que te escribí, y lo que me escribiste, escuchando las canciones que te dedique y que me dedicaste; recordando el estupido día en el cual me dijiste que me habías sido infiel, llorando aún por ti, viendo tus fotos, que con mucho esfuerzo las borre de mi computador, pero aún las tengo en mi pendrive... Yo te creí, creí en el mundo que me hiciste, te entregue mi corazón y mi alma y tu me devolviste el alma con una gran herida y la mitad del corazón, ya que, la otra mitad, la dejaste tirada en la playa, allá adonde tu vives, en Viña del mar. Sin embargo, no te odio y ya te perdoné, te escucho hablar de tu nueva novia y se me llenan los ojos de lágrimas, porque nunca pude cumplir con lo que te prometí y no fue porque yo quise… Yo era capaz de todo por ti, pero bueno, así se dan las cosas espero que seas feliz con ella, porque tu nunca sabrás, que yo estoy mal por ti; yo siempre estaré bien para ti.